Washington: La indecorosa retórica de Oppenheimer.

15/03/2016

Tomado de CubaMinrex

Por Nicanor León Cotayo

Un periodista de origen argentino, Andrés Oppenheimer, está muy contrariado por la cercana visita del presidente Obama a Cuba.

Mal disimulado vocero de la ultraderecha estadounidense en la región, ahora cumple otra misión asignada por esta.

Formar parte del coro alquilado por esa tendencia para injuriar el histórico suceso que tendrá lugar en La Habana entre los días 20 y 22 del presente mes.

Oppenheimer se le anticipó publicando este viernes un artículo en el Nuevo Herald,   Las vacaciones de Obama en Cuba.

Su lenguaje marcadamente retórico afirma que asistirá a un juego de béisbol en La Habana, “presumiblemente con el dictador Raúl Castro.”

La foto de ambos disfrutando un espectáculo deportivo, agregó,  enviaría un mensaje equivocado.

Para no quedar aislado, escribe, muchos de nosotros apoyamos en términos generales la decisión del presidente Obama de reactivar las relaciones diplomáticas con Cuba.

Sin embargo, advierte, su próximo viaje a la isla, incluyendo una posible asistencia junto al dictador -a un partido de béisbol entre Estados Unidos y Cuba– “es prematura y está mal planificada”.

A continuación inserta dudas y orientaciones respecto a cómo debe ser la estancia de Obama en la nación vecina.

Uno podría preguntarse, qué tiene de malo que vea el partido amistoso de béisbol del 22 de marzo entre los Rays de Tampa Bay y el equipo nacional cubano.

A manera de auto respuesta dice que hay varias cosas objetables, aseveración que trata de apuntalar con el criterio de “activistas de los derechos humanos” que no identifica.

Al respecto señala: aún cuando apoyan reanudar los nexos diplomáticos y cesar el embargo, dicen que una fotografía sonriente de Obama  con Castro “enviaría un mensaje siniestro a las víctimas de los abusos a los derechos humanos en Cuba.”

Debido a eso, considera Oppenheimer, nuestro presidente debería limitarse a restablecer lazos con Cuba, “no hacerse amigo del régimen”.

Son dos cosas muy diferentes.  Está bien que Washington mejore las relaciones políticas y económicas, como ha hecho “con la dictadura china”, escribe indulgente.

A continuación lanza otro dardo venenoso. “Pero posar sonriente junto a Castro en un evento deportivo es otra cosa”.

Luego, como es su hábito, cita a varios de sus amigos con cierto brillo  para hacer creíbles sus argucias.

Uno de ellos, José Miguel Vivanco, quien trabaja en Washington al servicio de la controvertida Human Rights Watch.

Esto apuntó Vivanco, haría que los cubanos se pregunten si Obama es sincero cuando habla de la defensa de los derechos humanos en Cuba.

Su amigo Vivanco aseguró que entre enero y febrero del presente año hubo 2 555 detenciones arbitrarias de opositores pacíficos en la isla.

Contra 489 en diciembre de 2014, cuando Obama anunció por primera vez su decisión de restablecer los nexos diplomáticos con La Habana.

¿Fuente de esas cifras?

La titulada Comisión Nacional de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional de Cuba, que manejan “disidentes” aupados abiertamente con dinero de Washington.

Y es que la mentira ha devenido regularidad en las acciones de los enemigos de Cuba.

Un solo ejemplo para sintetizar a decenas:

El cuatro de mayo de 2006, la conocida revista estadounidense Forbes aseguró que Fidel Castro tenía una fortuna ascendente a 900 millones de dólares depositados en bancos extranjeros.

Tal hecho, de acuerdo a esa versión, lo situaba como el séptimo jefe de Estado más rico del mundo.

El líder cubano respondió el 15 de mayo de 2006 a través de un programa especial en la televisión cubana que tuvo lugar durante más de cuatro horas.

Esa noche Fidel Castro ofreció al gobierno estadounidense de George W. Bush renunciar a su cargo si comprobaban que tenía una fortuna en bancos del exterior, “un solo dólar”, subrayó el Presidente cubano.

No hubo respuesta.

Quince días más tarde, el periódico español Rebelión desplegó un titular que informaba lo siguiente:

“La revista Forbes reconoce ahora que no tiene ninguna evidencia de que Castro tenga dinero en cuentas bancarias fuera del país”.

Hechos como este se han repetido decenas, cientos y hasta miles de veces durante más de 55 años.