Visa a venezolanos obedece a presiones de EE.UU, aseguran panameños.

Panamá, 29 ago (PL) La organización civil Polo Ciudadano aseguró hoy que las visas a los venezolanos obedecen a presiones extranjeras contra ese país, ordenadas desde Washington tras la reciente gira por la región del vicepresidente estadounidense, Michael Pence.
En un comunicado, la agrupación cuestionó las verdaderas intenciones del gobierno panameño al tomar esta medida que entrará en funcionamiento a partir del 1 de octubre venidero, debido a la necesidad de regular la migración de nacionales de aquel país.

La nota refiere que si en verdad esta medida busca contener el flujo migratorio, entonces cabe preguntarse: ‘¿por qué no se toma una similar contra Colombia, país del que provienen tantos migrantes como los que llegan de Venezuela, y donde los derechos humanos son violados en mayor medida, pese a los acuerdos de paz con las FARC?’.Por tal motivo, Polo Ciudadano condenó la imposición de visados a los ciudadanos venezolanos, pues ‘esta actitud rompe la tradicional apertura que rige en el conjunto de Hispanoamérica, de promover viajes libres de obstáculos entre ciudadanos de todos nuestros países’.

El texto señala que la disposición es un paso atrás en el proceso real de unidad e integración regional, en tanto desde ‘hace más de una década la política exterior panameña viene retrocediendo al carácter de colonia del imperialismo yanqui’.

Sin embargo, el actual gobierno ha escenificado un peligroso sometimiento al sumar a Panamá a la coalición internacional contra ISIS, con lo cual convierte al país en un potencial objetivo de esa organización terrorista, expresa la misiva que también hace alusión a empresarios venezolanos que desde aquí financian la violencia de la oposición en la nación suramericana.

‘La ridiculez de medidas como estas expresan el grado de crisis y debilidad de los gobiernos títeres de América Latina que intentan, infructuosamente, acabar con el proceso bolivariano’, subraya Polo Ciudadano, organización que exige cambiar la actitud de sometimiento imperial a Estados Unidos, por una consecuente política integracionista regional.