Superar la política divisionista y consolidar la democracia ecológica en Ecuador.

Resultado de imagen para ecuador

Tomado de Rebelión

Por Ricardo Restrepo Echavarría

21/09/2017

El Gobierno tiene una gran aprobación nacional y la Revolución Ciudadana una gran división interna.

Los siguientes son pensamientos sobre coyuntura política en perspectiva estructural y con miras hacia el progreso social y sociedad ecológica del Buen Vivir. Se dividen en aquellos que reconocen una gran transformación de la última década, el gobierno “descorreizador”, la transición democrática sin ángeles, y corregir y avanzar al Buen Vivir. Con ello espero clarificar ideas sobre lo que sucede en el país, contribuir al entendimiento y señalar posibles direcciones de progreso social y ecológico en la coyuntura actual.

Primero, reconocer la gran transformación: El gobierno de Rafael Correa generó un gran cambio democratizante para el país. Se realizaron reformas importantes en beneficio de la gran mayoría de ecuatorianos, evidenciadas por una estabilidad política sin precedentes en la historia ecuatoriana; un cambio democratizante de Constitución, que fue elaborada y aprobada por los ecuatorianos con una amplia articulación de instituciones y derechos, haciéndola entre las más progresista, técnicas y democráticas del mundo, después de haber tenido una Constitución, la de 1998, impuesta para garantizar intereses de la banca; se reformó el Ejecutivo, el Legislativo, la Función Judicial, y no menormente, el sistema de compras públicas (que es el más transparente y eficiente de la región según el Banco Mundial), en el país que la embajada estadounidense catalogaba en el 2005 como uno de los más corruptos y anti-democráticos del hemisferio; eliminación del control del imperio de una base militar en territorio nacional; se avanzó en la democratización del beneficio de los ingresos petroleros, aumentándolos en más de $4,000 millones que hubieran ido para transnacionales extranjeras (Constitución, CEPAL); la nueva confianza entre los ecuatorianos y sus principales instituciones, que es entre los primeros en la región después de estar entre los últimos (ver cifras Latinobarómetro); cortar a menos de un tercio la tasa de homicidios (Naciones Unidas); la reducción de la pobreza a una tasa más rápida que la media latinoamericana (CEPAL y Banco Mundial); la reducción de la desigualdad socioeconómica más rápida del mundo, después de tres décadas de reconcentración y en la era global de la reconcentración (Banco Mundial), al mismo tiempo que aumentó el crecimiento a un 3% promedio anual en el PIB por persona, después de un promedio de 0% entre 1981 y 2006; nueva matriz eléctrica mucho más limpia y soberana; la deuda externa pública más baja de la era democrática del Ecuador, de acuerdo a las cifras del Banco Mundial; regulación democrática de la banca (después que dominaba el país), incluyendo obligándole a pagarse a sí misma un seguro que no ponga en jaque a todo el sistema, como lo hacía anteriormente; y duplicar la inversión social como porcentaje del PIB, incluyendo el sector de educación, donde se han visto cambios importantes aunque todavía muy insuficientes, incluyendo convirtiendo al Ecuador el Número Uno en la Región, en aumento de competencias matemáticas y Segundo en aumento de competencias de Lectura, de acuerdo las pruebas de SERCE y TERCE de la UNESCO; Ecuador es igualmente el número en mejoramiento de Competitividad Sistémica en las Américas, de acuerdo al Foro Económico Mundial; y el Número Uno en transformar ingresos petroleros en bienestar, de acuerdo al Boston Consulting Group. Cualquier discusión sobre el progreso social en el país, debe empezar por reconocer la profunda transformación democrátizante y de fortalecimiento del Ecuador en los últimos años, que claramente no son derivados automáticamente de los precios del petróleo, sino que fueron decisiones políticas que aparte de petróleo incluyeron visión ética y técnica. Si no, el resto de países petroleros hubieran obtenido los mismos resultados.

Segundo, el nuevo Gobierno “descorreizador”: Lenín Moreno llegó al gobierno apoyado sobre las bases del movimiento de la Revolución Ciudadana, liderada por Rafael Correa. Un sector que lo apoyó y que se ha logrado posicionar después de la victoria electoral ha tenido la misión de “descorreizar” al país y ciertamente, ese discurso ha tenido un volumen importante en la acción discursiva del gobierno actual, comparando la lealtad con el gobierno de Correa a la de la mafia; “a veces odiando” a quienes votamos por él, mientras agradece a los banqueros que le proponen políticas por no votar por él (y ser oposición); adoptando el discurso de sobre-endeudamiento (pero después teniendo que reconocer que no había tal); permitir o no darle respuesta a que se generalice una percepción de década perdida y corrupción, sin mencionar que estas cosas han sucedido por factores deshonestos en un movimiento que como muestra el primer punto, ha sido de grandes transformaciones positivas para el país que antes era dominado por una pequeña élite corrupta, y es en ese contexto que se ha tenido que mover. El ingreso de agentes del Bucaramato a CNEL está comprobado, y eso es nefasto, al mismo tiempo que no reconoce que bajo Correa ministros y asambleístas del AP fueron a la cárcel por corrupción, lo cual apoya la idea que no ha sido un gobierno que permite la corrupción incluso en sus propias filas entre peces gordos. Si fue un gobierno corrupto, lo cual no creo que lo fue, Lenín fue parte del mismo desde el comienzo. Poner a Fernando Larenas a dirigir El Telégrafo y Andrés Michelena a dirigir medios públicos, son desaciertos que atentan contra la construcción de buenos medios públicos democratizantes, como los tienen los países escandinavos. Igualmente, ha habido deshonestidad en el estudio sobre las escuelas del milenio, que pretende desvirtuar un programa de alto beneficio para los niños y jóvenes especialmente de escasos recursos “buscando” impacto en las escuelas del milenio más nuevas, en vez de tomar en cuenta las que tienen más años de operación. Bien por despersonalizar el movimiento de la Revolución Ciudadana, pero no con canibalismo.

Tercero, la transición democrática sin ángeles: También es verdad que Correa no ha tenido una sana distancia con el nuevo gobierno. Desde las primeras semanas ya empezó a usar calificativos de “traidor”, “mediocre” y “efímero” y a tratar de tener un micro control que no es propio de una transición de poder por elecciones. Incluso Correa dijo que ya sabían desde antes que supuestamente Moreno es una persona sin principios. ¡¿Entonces por qué volcó su apoyo sobre él y nos pidió al resto de ciudadanos el nuestro?! Todavía no aumenta el Bono de Desarrollo, ni se entregan casas, ni obras que no hayan sido programadas por la anterior administración, pero todavía es temprano. Declaraciones de algunos de sus ministros y altos servidores son desorientadas, como la declaración de su ministro de trabajo cree que hacer un pacto con McDonalds es bueno para la juventud, o las declaraciones de su embajador en España que parece pensar que se gobierna para hacer que los bancos estén felices a costa de los ecuatorianos. Pero la gran mayoría de sus altos servidores, ministros, etc., son de la Revolución Ciudadana, y trabajaron bajo la administración de Correa, y su plan de gobierno es un plan progresista. Vivienda de interés social, aumento de matrícula educativa con calidad, combate a la corrupción, inclusión social, desarrollo económico y dialogo, son todas agendas importantes de progreso social, que dan frente a grandes desafíos del país. Revisaría el nuevo pacto con la banca de alza de costos, pero que la banca privada participe en el dinero electrónico no es necesariamente malo, es un mecanismo para que se use, a pesar que claro que disgusta el doble-discurso de la banca, que lo apoya solo cuando se va a beneficiar. Pero creo que era impráctico no dejar que la banca privada participara de este sistema (no tenemos mucha interacción con el Banco Central en general, y no veo todavía que bancos públicos como el del Pacífico y Banco Nacional de Fomento estén excluidos) y el buen estadista reconocería que es así, y más bien resaltaría que ganó el argumento de que el dinero electrónico es un mecanismo financiero de inclusión y dinamización de la economía, y no de desdolarización. Lo fundamental es que los bancos privados continúen asegurándose a sí mismos con los fondos en el COSEDE y no le pasen a la sociedad sus pérdidas, como lo hacían antes. El gobierno de Moreno no es perfecto y tiene elementos nefastos, pero podemos encontrar análogos en el gobierno de Correa: cuyo secretario jurídico fue el secretario de León Febres Cordero, le entregó la política de educación sexual y planificación familiar a una persona del OPUS DEI, ha subsidiado la gasolina de las clases medias y altas, en vez de invertir esos $9,000 millones en avanzar más rápido en la erradicación de la pobreza, la Ley de Plusvalía exime a las mineras de impuestos sobre ganancias extraordinarias 48 meses después de recuperar su inversión, la matrícula de grado y posgrado básicamente no ha subido en esta década, etc. No hay ángeles aquí, hay personas imperfectas, y que con errores han tenido resultados netos en pro de las personas muy superiores a las de la era neoliberal de democracia de élite de 1981 al 2006. Es hora de buscar consensos para darle madurez a la discusión pública y las decisiones políticas, y concebir el proceso como uno en continuo mejoramiento.

Cuarto, corregir y avanzar al Buen Vivir: Hay que corregir los errores nombrados en el punto anterior. Igualmente, bien acotar y enfocar proyectos como Yachay, pero sin botar al tacho de basura ni desconocer buenas obras allí. La Refinería del Pacífico se proyecta con una inversión de $14 mil millones para un sector de energía sucia y valdría compararla con una inversión de este tamaño en energías limpias, las cuales crecen más rápido y están en más sintonía con el Buen Vivir. Ecuador puede convertirse en líder de energía limpia. Ya tiene las hidroeléctricas; ahora falta para el transporte y tecnología. Invirtamos en la energía del futuro, no la del pasado. Las emisiones de CO2 por persona han continuado subiendo. China está comprometida en crear una civilización ecológica, muy en sintonía con nuestro Buen Vivir y sería un socio estratégico. Que EEUU esté retrasado nos brinda una oportunidad con socios de la industria estadounidense. Cortar la tasa de deforestación, la cual FAO reporta que no ha bajado, y fortalecer la conservación y reforestación va a ser vital. Para ello, para bajar nuestras emisiones de CO2, y para tener una visión que no discrimine contra los animales de otras especies, será fundamental sustituir la producción de carne animal, y particularmente avanzar en sustituir la ganadería.

Fortalecer la interculturalidad, las protecciones sociales, lucha contra la pobreza, mejorar la calidad y pertinencia de la educación, incluyendo especialmente la educación superior que está más rezagada, es fundamental. Los problemas y desafíos comunes son más importantes que las diferencias personales. Solo madurez en el discurso público y las decisiones democratizantes lograrán avanzar al Buen Vivir y eso está en pensar no el “ahora o nunca” que desestabiliza el posible proceso de mejoramiento democrático continuo, sino en que se dialoguen y lleguen a grandes consensos nacionales en pro de esta visión que nuestra Constitución, la más bella y democrática del mundo, nos invita a poner en práctica.