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‘Conversando con Correa’: Silvio Rodríguez.

Tomado de RT en Español

26/04/2018

Ojalá que todos seamos Venezuela…

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Tomado de Rebelión

Por Kintto Lucas

26/03/2018

Como ayer y siempre con Cuba, hoy es necesario que sigamos siendo necios en la defensa de Venezuela.

#TodosSomosVenezuela pero no todos somos Venezuela. Muchos que se subieron al camión cuando les convenía hoy se bajan para acomodarse en algún puestito, en algún solcito, en alguna sillita playera… También están los traidores, como aquel que le decían canciller de Uruguay y hacía lo que le ordenaba la embajadora de Estados Unidos; que supo también engañar a tantos apoyando una ley interpretativa de la Ley de Impunidad, que sabía de antemano sería declarada inconstitucional por la Suprema Corte de Justicia; que hizo todo contra el ingreso de Venezuela al Mercosur por orden de esa misma embajadora; que gestionó para que Venezuela no asumiera la presidencia del Mercosur cuando le tocaba, por orden de esa misma embajadora; que gracias al país de esa embajadora y a la ingenuidad de algunos lo eligieron secretario de un organismo creado por el país de esa embajadora para que desde allí lidere los ataques a Venezuela…

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Mi familia y Obama.

Tomado del Blog Segunda Cita

21/03/2016

En estos días han llovido estampas, interpretaciones y hasta augurios sobre la visita que empezará hoy el presidente de los Estados Unidos a Cuba. Entre ellas estuvo el mensaje de Pánfilo y sus amigos que, por cierto, puse en Segunda cita, dedicándoselo a los que deseaban desentrañar el carácter cubano. Pues resulta que ayer me dijeron que el Sr. Obama había respondido varias preguntas del célebre humorista. Aclaro que no creo que los asesores presidenciales lean nuestro blog, pero es obvio que están bien informados.

Se ha dicho mucho que el cubano es un pueblo hospitalario y generoso. Esto es porque la mayoría somos más dados a confraternizar que a lo contrario. Yo creo que es algo genético, que nuestra historia nos fue inoculando desde su exterminio inicial, y luego con sus migraciones forzadas y/o voluntarias, con sus luchas privadas y colectivas por la supervivencia, y con esa sustancia moral que solemos llamar soberanía y que es, ni más ni menos, tener en cada momento el mayor libre albedrío que nuestras capacidades nos permitan, sin dejar de pujar siempre por más.

Algunas reflexiones de especialistas se basan en interrogantes sobre las calidades de las conversaciones entre dos gobiernos que han sido arquetipo de enfrentamiento durante la segunda mitad del siglo XX y lo que va de este. A pesar de posturas opuestas, se suele coincidir en que el futuro será según lo hablado. Yo, por supuesto, comparto la curiosidad por ciertos detalles, aunque supongo los matices. Pero si de algo estoy seguro es de que una cosa es lo que se dice, incluso lo que se cree honestamente, y otra es lo que resulta. Sobran ejemplos en la historia, lo mismo en el sentido de la seriedad que en el del desparpajo. Por eso tiendo a decantarme por lo que me ha movido siempre, por lo que sueño para mi país, que es dignidad, aún con las variantes que presuntamente incorporarán la dialéctica y los astros o, dicho de otra forma, las causas y los azares.

He notado que se suele olvidar que este litigio terrible empezó porque nuestros vecinos no soportaron que decidiéramos qué hacer en nuestra propia casa. Estaban acostumbrados a que aquí se hiciera lo que ellos querían. Y haciendo bien patente su disconformidad, no sólo nos negaron el habla sino que nos hicieron la guerra.

Aquella causa nos apartó violentamente de lo que hubiera sido nuestra vida de pueblo aguerrido pero pacífico, mitad trabajador, mitad tarambana. Aquella causa nos obligó a tomarlo todo con más drama que choteo, nos mostró y nos acercó como nunca a las razones de la hormiga. Aunque debajo seguía bullendo aquella cosa juguetona nuestra que a principios de los 80 llevó a un amigo a confesar lo mucho que le gustaba nuestro “socialismo con pachanga”.

Quién sabe si ha llegado el momento de intentar empatarnos con lo que no nos dejaron ser, con lo que fuéramos de haber tenido un vecino más respetuoso y amable. Y digo quién sabe porque obviamente no todo el futuro depende de nosotros y porque, además, por más que fuera deseable ya no somos los mismos.

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Orgullo por Silvio Rodríguez

Orgullo por Silvio Rodríguez

Por Iroel Sánchez

El pasado 18 de noviembre el trovador cubano Silvio Rodríguez publicó un post titulado “Hay que hacer algo” en su blog Segunda cita sobre la presencia de emigrantes cubanos en Costa Rica que primero motivó la respuesta del Ministro de Comunicación de ese país y luego de su Presidente Luis Guillermo Solís, quien próximamente visitará Cuba. A ambos dignatarios Silvio respondió con educación y altura pero sin dejar de decir verdades ausentes en las misivas de los dos políticos que hacen sentir orgullo por la honestidad y el compromiso, no por conocido menos conmovedor, de este artista con su pueblo y su historia. 

A continuación, reproduzco el post inicial de Silvio y las cuatro cartas, aunque recomiendo leer el debate íntegro en el foro ejemplar que sigue siendo Segunda cita.  

Hay que hacer algo. Por Silvio Rodríguez

Desde hace días es noticia, especialmente en medios que suelen atacar al gobierno de Cuba, la situación de unos dos mil cubanos que se han congregado en la frontera de Costa Rica con Nicaragua. Los matices, como era de esperar, favorecen al gobierno de Costa Rica y condenan al de Nicaragua. No he visto hasta ahora ningún análisis sobre las particularidades de esta situación, sin dudas provocada por la angustia de familias enteras que quieren llegar a los Estados Unidos, como muchas otras familias de países de la región.

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Silvio Rodríguez: “La Revolución Cubana ha sido una realidad inmensa”

Silvio Rodríguez 2

Auca en Cayo Hueso le ofrece la entrevista realizada por la revista española Público al cantautor cubano Silvio Rodríguez, a propósito del 5to aniversario de su gira por los barrios de la Isla. Con la agudeza que lo caracteriza, el trovador se acerca al escenario actual que vive el país, el restablecimiento de las relaciones con EE.UU., y el papel de la cultura cubana en estos nuevos tiempos.

P: El acercamiento de Cuba y EEUU abre muchas posibilidades pero también representa desafíos. ¿Cuáles son los principales retos que enfrenta la cultura cubana con esta aproximación a una de las mayores potencias culturales del mundo?

R: A nivel cultural siempre ha habido intercambio con Estados Unidos. Que haya condiciones para que se incremente ese intercambio, será como levantar barreras para que todo fluya con más naturalidad. Si hay algo frustrante no es porque sea negativo el contacto, sino porque pudiera aumentar la distorsión de los proclives a deslumbrarse acríticamente. Digamos que el mimetismo puede volverse aún más pedestre, si tal cosa fuera posible.

P: Cuba es también una potencia cultural pero sin el aparato económico con que cuenta la cultura estadounidense. ¿Se corre el riesgo de que ese control obligue a la cultura cubana a “pasar por el aro” para acceder al mercado de EEUU?

R: Siempre ha habido artistas que piensan en mercados y en conveniencias, y artistas que anteponen el arte a todo lo demás. Nunca olvido aquello martiano de que nuestras ramas pueden ser del mundo, pero que el tronco se mantenga nuestro. Satyajit Ray empezó su célebre trilogía de Apú con un pensamiento muy lúcido: “Cuenta tu aldea y contarás el mundo”. Sólo la banalidad es capaz de maquillarse de “mundo” y dar la espalda a lo propio, pensando en el éxito fácil.

P: ¿Cuáles son las principales fortalezas de la cultura cubana para enfrentar el reto de la aproximación?

R: Creo en la identidad. Sin confundirla con lo característico a ultranza, que puede resultar caricaturesco, como esa pinturita de “lo cubano” que parece seducir a tantos. Y es que la identidad también evoluciona con la instrucción de un pueblo, como ha sido el caso. Incluso cuando no teníamos la consciencia que nos ha dado medio siglo de confrontación política, Cuba resistió y siguió siendo Cuba. ¿Por qué no habría de hacerlo ahora?

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